¿Se viene el abrazo? El 17 de octubre aparece como la fecha clave para la reconciliación de los Rodríguez Saá
Después de casi ocho años de enfrentamiento, Alberto y Adolfo Rodríguez Saá volvieron a dejar abierta la puerta a una unidad que hasta hace pocos meses parecía improbable. En el peronismo puntano crece la expectativa de que el Día de la Lealtad pueda convertirse en el escenario para el esperado reencuentro.
La política puntana empezó a mirar una fecha marcada en rojo en el calendario: el próximo 17 de octubre. No existe, por ahora, una convocatoria oficial ni está confirmado que Alberto y Adolfo Rodríguez Saá vayan a encontrarse ese día. Pero en las últimas semanas se multiplicaron las señales de acercamiento y la fecha comenzó a ser mencionada dentro del peronismo como una posible oportunidad para escenificar la unidad.
El dato adquiere especial relevancia porque los hermanos llevan casi ocho años enfrentados políticamente. La ruptura se profundizó en 2018 y tuvo uno de sus capítulos más visibles en 2023, cuando Adolfo respaldó a Claudio Poggi mientras Alberto se mantuvo enfrentado al actual gobernador y apoyó la candidatura de Jorge “Gato” Fernández.
Ahora, el escenario parece haber comenzado a cambiar.
De la distancia a los gestos
Adolfo Rodríguez Saá fue quien hizo más explícita la posibilidad de una reconciliación. En declaraciones a FM La Nuestra 100.3, sostuvo que le gustaría alcanzar un acuerdo con su hermano y planteó la necesidad de encontrar coincidencias antes que profundizar las diferencias.
“Hay que buscar los puntos que nos unen y dejar al costado las cosas que nos dividen”, expresó.
La definición no fue aislada. En agosto, durante un encuentro en El Volcán, Adolfo ya había instalado una consigna que ahora adquiere otra dimensión: “La unidad no se proclama, se construye”.
Del otro lado, Alberto también viene avanzando en la reorganización del peronismo provincial. Su reciente acto en la sede del PJ de San Luis mostró una importante movilización de dirigentes y militantes y volvió a instalar la consigna de preparar el espacio para 2027.
En ese contexto, distintos sectores del justicialismo comenzaron a reclamar una reconstrucción del espacio común.
El 17 de octubre, entre el rumor y la expectativa
La fecha que concentra ahora todas las miradas es el Día de la Lealtad Peronista.
La versión que circula en ámbitos políticos es que el 17 de octubre podría ser el momento elegido para sellar públicamente el acercamiento entre los hermanos, incluso con una fotografía conjunta que simbolice el cierre de una etapa de enfrentamiento.
Por ahora, esa posibilidad pertenece al terreno de las versiones y las expectativas políticas. No hay confirmación pública de que el encuentro esté organizado ni de que exista un acuerdo cerrado entre ambos.
Pero la fecha tiene una carga simbólica difícil de ignorar: si después de casi una década de distancia Alberto y Adolfo aparecieran juntos ese día, el gesto tendría una lectura política inmediata dentro y fuera del PJ.
La expectativa ya fue recogida por distintos medios. Infobae señaló que sectores del peronismo puntano observan el 17 de octubre como una posible oportunidad para un gesto de acercamiento, mientras que El Corredor Noticias también ubicó esa jornada como una fecha capaz de medir hasta dónde llegó realmente la recomposición entre ambos.
Una unidad que todavía debe resolver quién conduce
El eventual abrazo, sin embargo, sería apenas el primer capítulo de una negociación mucho más compleja.
El interrogante no pasa solamente por saber si Alberto y Adolfo pueden volver a sentarse juntos, sino también qué lugar ocupará cada uno dentro de un eventual armado electoral hacia 2027.
Alberto viene sosteniendo su intención de competir nuevamente por la gobernación, mientras que Adolfo también mantiene su vocación política y ha planteado la necesidad de que las candidaturas puedan resolverse mediante internas dentro de un frente amplio.
En paralelo, aparece la figura del diputado nacional Ernesto “Pipi” Alí como una alternativa de renovación que podría cobrar relevancia si los hermanos acuerdan respaldar a un candidato que no lleve el apellido Rodríguez Saá. Esa posibilidad también fue mencionada en los análisis recientes sobre el reordenamiento del peronismo provincial.
Por eso, detrás de la fotografía del posible abrazo hay una discusión bastante más grande: quién conduce, quién compite y bajo qué esquema se construirá el peronismo puntano para 2027.
Casi una década después
La paradoja es que quienes durante años representaron las dos principales vertientes del poder político provincial podrían volver a compartir escenario justamente en una fecha cargada de simbolismo para el peronismo.
En mayo, una iniciativa anterior para acercar a los hermanos había terminado frustrada y desde el entorno de Alberto se había descartado una reunión mientras el sector de Adolfo continuara integrado a la coalición del gobernador Poggi.
Cuatro meses después, el tono es diferente.
Adolfo habla abiertamente de unidad. Alberto reorganiza el PJ y vuelve a mirar hacia 2027. Dirigentes de ambos espacios hablan de la necesidad de reconstruir un frente común. Y, mientras tanto, el 17 de octubre aparece cada vez más instalado como una fecha posible para transformar los gestos en una imagen concreta.
Si finalmente ocurre, la foto podría convertirse en una de las postales políticas más significativas de San Luis de los últimos años.
Si no ocurre, el calendario igualmente habrá dejado en claro que algo comenzó a moverse entre los dos hermanos.
Por ahora, el abrazo está en modo “próximamente”. La política puntana, como siempre, ya está vendiendo entradas para ver si finalmente se levanta el telón.











