Polémica en Carpintería: El Municipio compró los chivos en Córdoba y generó el rechazo de los productores locales
La organización de la 21° Fiesta Nacional de la Carreta y los 101 Chivos quedó envuelta en una fuerte controversia tras confirmarse que la gestión municipal de Carpintería decidió adquirir las piezas de chivo en la localidad cordobesa de Quilino, dejando al margen a los crianceros y productores caprinos de la Costa de los Comechingones y del interior provincial.
Según especificaron medios de la región como Noticias Villa de Merlo, Diario PuntoNorte y El Cronista de la Costa, la decisión adoptada por el intendente Gastón Herrera despertó duras críticas y el repudio expreso de la Asociación Turística de Carpintería, así como de comerciantes, cabañeros y productores del sector.
El argumento oficial: precios y costo de la tarjeta
Desde el Municipio defendieron la adquisición en la provincia vecina por razones estrictamente presupuestarias. Según justificó el jefe comunal, la oferta obtenida en Quilino permitió acceder a un precio «muy competitivo», lo que hizo posible fijar el valor de la tarjeta en $40.000 (incluye porción de chivo, ensalada, vajilla, espectáculos artísticos y silla).
El reclamo del sector: «Compre local» e impacto en la región
En contraposición, las instituciones turísticas y los productores hicieron oír su malestar. Conforme a lo informado por Noticias Villa de Merlo, la Asociación Turística remarcó que una fiesta identitaria no debe evaluarse únicamente bajo una planilla de costos, sino como una herramienta institucional indispensable para «sostener, visibilizar y fortalecer el trabajo y esfuerzo diario de las familias productoras de la provincia».
Asimismo, advierten que derivar fondos públicos fuera de la jurisdicción priva a los crianceros puntanos de un ingreso crucial y rompe el circuito económico y de beneficio directo que la festividad históricamente generaba en la comunidad de Carpintería.
Aunque la celebración gastronómica está programada para este domingo 11 de octubre, el debate sobre el sentido de las fiestas populares y el fomento de la producción regional ya se instaló fuertemente en la agenda pública de la Costa de los Comechingones.












