Formularon cargos a tres hombres por presunto abigeato en un campo de San Martín

Este sábado se realizó una audiencia de formulación de cargos contra tres hombres por un presunto hecho de abigeato en el establecimiento rural “El Cerrito Blanco”, ubicado en el departamento Libertador General San Martín. Según la teoría fiscal, el hecho ocurrió el 15 de octubre a la noche y las personas investigadas son Sergio Ahumada, empleado y cuidador del campo; Pablo Daniel Gómez y Ángel Leonardo Alaniz. El procedimiento se inició tras la advertencia de un vecino por movimientos de animales y en el establecimiento ya había 23 vacunos encerrados en un corral.

La audiencia estuvo a cargo del juez de Garantía Nº 1, Valentín Fornasari y por el Ministerio Público Fiscal intervinieron el fiscal de Instrucción Nº 1, Hugo Salazar Molina, y la fiscal adjunta Andrea Aguilar. En representación de la querella actuó el abogado Orlando Villegas, mientras que el defensor Esteban Bustos asistió a los tres imputados.

Al finalizar la audiencia, el magistrado hizo lugar al pedido de prórroga de detención formulado por la defensa. Los representantes del Ministerio Público Fiscal no solicitaron medidas de coerción en esta instancia pero plantearon su intención de solicitar la prisión preventiva una vez vencido el plazo de prórroga. Los hombres se abstuvieron de declarar y continuaran detenidos.

Un llamado alertó sobre movimientos de hacienda durante la noche

De acuerdo con la investigación, el episodio ocurrió el jueves 15 de octubre, alrededor de las 20:30, cuando Martín Rodrigo Estrada recibió un llamado de un vecino del establecimiento que el denunciante arrienda junto con sus hermanos.

En el mensaje, el vecino advertía que escuchaba movimientos de animales en el campo y que había reconocido la voz de Ahumada, quien le manifestó que estaba corriendo un toro. La situación llamó la atención del productor por el horario y porque sospechaba que el cuidador no estaba solo.

Posteriormente, Ahumada le envió un audio por WhatsApp en el que explicó que un toro había quedado trabado en un alambrado y que había convocado a familiares para ayudarlo. El mensaje fue reenviado a Estrada, quien decidió trasladarse al establecimiento junto con su esposa.

Al llegar, ambos ingresaron a pie y avanzaron hacia la vivienda situada dentro de la propiedad. Según consta en la denuncia, cuando se encontraban a unos 50 metros del lugar observaron a tres hombres que salían en dirección al camino de acceso.

La pareja los siguió hasta las inmediaciones de la entrada. Cuando Estrada los iluminó con una linterna, Ahumada lo reconoció y le dijo que se encontraba con sus primos. El denunciante les exigió que se retiraran del campo.

En ese momento intervino personal policial, cuya presencia había sido requerida previamente. Según el relato incorporado a la causa, Alaniz intentó alejarse hacia el sector de la vivienda e hizo caso omiso a la voz de alto, por lo que fue interceptado. Los efectivos identificaron y controlaron a los tres hombres.

Secuestraron elementos que serán analizados

Durante la inspección del establecimiento, el denunciante reconoció como propios aproximadamente 23 animales vacunos que se encontraban encerrados en un corral. En las inmediaciones también había un automóvil Volkswagen Senda y dos caballos.

Con la presencia de un testigo, los investigadores inspeccionaron el vehículo. En el baúl y el habitáculo trasero encontraron un nylon de silo bolsa, nueve sogas de distintas medidas, una frazada, bolsas de nylon y un cuchillo de cocina, entre otros objetos. Los elementos fueron individualizados en las actas correspondientes y quedaron a disposición de la investigación para determinar su posible vinculación con una eventual faena.

Además, por disposición fiscal, se ordenó el secuestro de los teléfonos celulares que llevaban los tres imputados. Su análisis pericial se encontraba pendiente.

Investigan una posible relación con otro faltante de animales

La investigación también contempla una denuncia anterior realizada por Estrada el 8 de octubre, cuando informó el faltante de ocho animales vacunos —tres vaquillonas y cinco terneros— del mismo establecimiento rural.

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