Intentaron usurpar una propiedad recuperada por el Estado Provincial

Se trata de ‘El Caburé’, una extensión de tierra de 1.997 hectáreas que recuperó el 26 de abril pasado porque el comprador no había cumplido con lo pactado y la gestión anterior no había hecho nada para sacarlo. Ahora le habían cambiado el candado de la tranquera de entrada, pero con la ayuda de la Policía se logró restablecer el orden.

El panorama al llegar a ‘El Caburé’ no era muy distinto al que los funcionarios habían encontrado el 26 de abril pasado, cuando recuperaron para la Provincia esa enorme extensión de 1.997 hectáreas. Es cierto que al cartel que informaba la restitución del campo a todos los sanluiseños le habían arrancado la inscripción, sólo quedaba el fondo de chapa. Y además había un detalle aún más importante, que no saltaba a la vista: el candado no era el mismo que había dejado la delegación oficial,alguien lo había cambiado sin decir nada, en un claro intento de usurpación que no se pudo concretar gracias a la rápida reacción de la gestión actual.

Este martes, el secretario de Ética Pública y Control de Gestión, Ricardo Bazla, repitió la historia de 18 días atrás, con varios de los mismos acompañantes, incluidos periodista y fotógrafo de la Agencia de Noticias. Recorrió la ruta 27 rumbo al sur de San Luis, pidió la asistencia de la Policía, rompió el candado e ingresó al campo que había recuperado por falta de pago de quien se lo había comprado a la Provincia con promesas de inversiones que sólo cumplió a medias y hace ya mucho tiempo, para luego aprovecharse de la inacción de la gestión anterior.

La gran diferencia respecto de la primera intervención fue que esta vez no había nadie en el casco, ni tampoco quedaban muebles y artefactos. El abandono era total al llegar la comitiva, algo que era previsible ya que el dueño incumplidor, Daniel Lucero, había pactado dejar el predio, por lo que su encargado, la única persona visible en aquella visita, ya no estaba allí para cuidar los caballos que pastaban por la inmensidad cargada de arena y pasto seco, con algunos lotes sembrados de un maíz que languidece sin remedio.

De la tropilla queda cerca de la mitad, unos 110 caballos, el resto ya partió rumbo a otro campo en la provincia de Buenos Aires. En ‘El Caburé’ funcionaba un centro de transferencia de embriones equinos, pero eso fue hasta 2019, hoy sólo queda la construcción de chapa, con techos y vidrios rotos y basura esparcida. En las tres viviendas, quedó dicho, solo huellas de que alguna vez alguien vivió, y pocas cosas más: un sillón desvencijado, una estufa, una cocina mugrienta y una heladera desenchufada y abierta, en la que se estaba pudriendo un plato con comida.

“Nos enteramos ayer (por el lunes) que habían cambiado el candado, nos avisó la persona que está encargada del cuidado del campo, que no pudo ingresar. Inmediatamente el doctor Darío Oviedo radicó la denuncia policial y volvimos para evitar la usurpación de esta propiedad del Gobierno que ha sido objeto de una conducta violenta que naturalmente vamos a desterrar. Esas son las instrucciones del gobernador Claudio Poggi. Por eso nos vinimos al sur de la provincia para realmente tomar posesión, como ya la teníamos, pero que fue perturbada por personas que desconocemos. Naturalmente a partir de ahora se inicia una investigación policial y judicial”, explicó Bazla.

Oviedo, por su parte, que es director de Ética y Legalidad y conoce a fondo todo lo que pasa en el sur de San Luis ya que también es uno de los interventores que designó el Gobierno en el Pueblo Ranquel, anticipó cómo seguirán las acciones judiciales. “Ya radicada la denuncia en la comisaría de Buena Esperanza, vamos a instar en sede penal, en la unidad de abordaje fiscal, para que el fiscal de turno tome las medidas pertinentes y que investigue la Justicia quien, si existe alguna prueba, intentó tomar posesión del inmueble, que ya tenía la Provincia según consta en un acta notarial”.

En el caso está actuando la Unidad Regional N°4 y la decisión que tomó la Secretaría es la de dejar una persona encargada, que vive en la comunidad ranquel, la misma que tenía llave y dio aviso de que se había violentado el candado y el acceso al establecimiento rural. “Va a seguir él como persona a cargo, más una consigna policial que vamos a dejar en el campo”, cerró Oviedo.