Los cóndores “Yñaca” y “Hiernen” fueron liberados en las Sierras de los Comechingones

En lengua huarpe, “Yñaca” significa “doncella” y “Hiernen”, “fuerza”. Ambos habían sido rescatados y recuperados en la Reserva de La Florida. Volvieron a volar frente a la mirada atenta de turistas y vecinos de la zona. Llevan trasmisores satelitales para poder ser monitoreados.

Este viernes, en una jornada histórica para San Luis, se liberaron dos ejemplares de cóndor andino en las Sierras de los Comechingones. El lugar elegido fue la zona denominada “La Cresta”, a 6 km del filo serrano, ya que por sus características naturales es un sitio ideal para que las aves vuelvan a volar.

Desde que las jaulas de “Yñaca” y “Hiernen” pisaron el lugar, varios cóndores se encargaron de brindar un hermoso espectáculo a los presentes. Sus vuelos entretuvieron a turistas y locales mientras aguardaban la liberación. “Parece que los vienen a buscar”, se escuchaba decir entre los presentes.

Luego de una charla a cargo de Luis Jacome, presidente de la Fundación Bioandina Argentina, se abrieron las jaulas liberando a la pareja de cóndores. La emoción de los presentes fue indescriptible, la mayoría buscaba perpetuar esa imagen para siempre y compartir con otros su emoción. “Nunca viví algo así, no pude contener las lágrimas”, dijo Sandra, una turista de Mendoza, que sin dudas le sumó un plus especial a su estadía en Merlo.

Las historias de “Yñaca” y “Hiernen” son diferentes. Pero ambos fueron rehabilitados en el Centro de Conservación de Vida Silvestre de La Florida. “El macho ingresó en marzo con el ala derecha quebrada. Tenía una fractura y tenía perdigones, probablemente haya sido baleado”, contó la jefa del Área Fauna de la Secretaría de Ambiente, Lara Denapole, y añadió: “La hembra ingresó en agosto con anemia, no volaba”. Ambos fueron atendidos y recuperados para poder ser liberados.

Un detalle no menor es que ambas aves portarán trasmisores satelitales. “Tienen puesta una especie de mochila pequeña en la espalda. Esto nos va a brindar información de donde están, por donde vuelan, por donde se mueven, cuántos kilómetros hacen, si están parados, durmiendo o comiendo. Toda esa información es real y pura de los animales. Esto nos sirve mucho para el manejo de la población.”, explicó Denapole. Una acción clave en la política de conservación de la especie.