Villa Mercedes: Los concejales de Frontera se encerraron en una oficina y no entraron a la sesión para evitar la interpelación a una funcionaria

El pedido de la oposición había sido aprobado para que hoy fuera tratado. El bloque de Fuerza San Luis no dio quórum.

Este martes los concejales que responden al intendente Maximiliano Frontera no dieron quórum y en consecuencia no pudo ser tratado el pedido de interpelación para que una funcionara de respuestas sobre el manejo del refugio de Contención Animal.

Cerca de las 13, la sesión del Concejo Deliberante que debía comenzar a las 10, se declaró desierta.

De esta manera la gestión de Frontera logró saltar, al menos por una semana más, la responsabilidad que tienen como funcionarios públicos de rendir cuentas a la comunidad.

La interpelación es a la secretaria de Medio Ambiente de la Municipalidad de Villa Mercedes, Karina Maranguello. El pedido para que la funcionaria responda una serie de interrogantes en relación a la canera municipal tenía despacho de comisión.

Los concejales de Frontera, Jorge Rosales, Roberto Monez Ruiz, Virginia Lucero, Marcelo periale, Lucía Lacerda, Flavia Coria y Luis Zapata permanecieron en la oficina del bloque y no entraron a la sesión.

“Creemos que por esta cuestión el oficialismo no vino. Iban a tener que aprobar la interpelación porque la Carta Orgánica y el Reglamento son muy claros, dicen que con el voto de 1/3 de los concejales, o sea 5 concejales se aprueba. Nosotros éramos 5”, aseguró Hugo Rossi (San Luis Unido) que asumió la conducción del Concejo (en calidad de vicepresidente) para dar por caída la sesión porque no había número suficiente para deliberar.

“Es una falta de respeto al pueblo que necesita saber qué pasa. Es una obligación que tienen que cumplir, pero esto es lo que tenemos del oficialismo”, cuestionó por su parte la concejal de Unidos por San Luis, Cecilia Lucero.

Además de Rossi y Lucero estuvieron presentes Federico Fonzar, Andrés Forgione, Gabriela López y Lucrecia Soria.

“Están buscando una estrategia para que no ese apruebe, lo que pasa es que no tienen muchas herramientas, y eso tiene que suceder. En los cinco años que estoy en el Concejo es la primera vez que llevan adelante esta estrategia”, expuso Forgione.

Uno de los integrantes del Tribunal de Contralor, Ricardo Bazla consideró la situación como “una actitud lamentable del oficialismo”. La semana pasada este organismo presentó ante el Concejo un informe para exponer las irregularidades detectadas en la canera que administra la gestión de Frontera.

“La primera regla del mandato de todo funcionario en este caso es rendir cuentas a la comunidad que los eligió. Karina Maranguello, que se ha negado por lo visto porque los concejales amigos de ellos no dieron quórum, se niega al igual que Frontera a cumplir con el mandato fijado por la Carta Orgánica”, dijo Bazla.

Criticó que “esto pone de manifiesto que en Villa Mercedes como en toda la provincia, no existe la división de poderes”. Y también cuestionó la presencia de los abogados de la Municipalidad.

“El concejo es un cuerpo independiente por lo tanto tiene asesores y la capacidad suficiente para tomar decisiones. Pero como estamos en un poder autocrático, no democrático, todos dependen del intendente que manda a sus funcionarios a condicionar y dar la orden para que no haya sesión. Están tirando la pelota para adelante, pero el gol se va a hacer”, añadió.

Insistió que Frontera “no se quiere hacer cargo e informar qué está haciendo con los dineros públicos que se administran en el refugio”.

Desde el Tribunal quieren saber cuál es el perjuicio económico al patrimonio municipal: existe la sospecha de que son $6.030.600. Y también quiénes son los responsables “de no cumplir con las obligaciones de funcionarios públicos”.

Fuente: El Chorrillero