Murió Cabezón, el perro más querido y emblemático de la ciudad de San Luis
La ciudad de San Luis despide este miércoles a uno de sus personajes más entrañables y queridos. Cabezón, también conocido como «Osito» o «Cannabis», murió luego de atravesar varios meses de complicaciones de salud y tras haber peleado hasta el final contra el deterioro propio de su avanzada edad.
La noticia fue confirmada por Gabriela Pedernera, su cuidadora y compañera inseparable durante los últimos años, a través de un emotivo mensaje en redes sociales: «Cabezón decidió partir. Fueron meses complicados, pero la peleó, batalló contra todos los cambios que su cuerpito le presentaba, hasta que ya su cuerpo no tenía fuerzas».
Con una historia que se extendió por más de dos décadas, Cabezón se convirtió en mucho más que un perro callejero. Durante años recorrió las calles del centro puntano, especialmente la Plaza Pringles, la Universidad Nacional de San Luis y, en los últimos tiempos, el predio de la ex terminal de ómnibus, donde cientos de vecinos, estudiantes y comerciantes lo reconocían como parte del paisaje cotidiano de la ciudad.
Su origen nunca estuvo del todo claro. Algunos lo conocían como «Cannabis», un apodo que, según relatan viejos habitués de las batallas de rap de Plaza Pringles, surgió en ese ambiente urbano. Otros simplemente lo llamaban «Cabezón», en referencia a sus características físicas. Con el tiempo, acumuló nombres y, sobre todo, afectos.
Aunque durante más de una década vivió en situación de calle, en los últimos años encontró en Gabriela Pedernera una compañera que respetó su espíritu libre y, al mismo tiempo, le brindó los cuidados que necesitaba. Ella lo acompañaba diariamente, lo llevaba a sus lugares favoritos y se ocupaba de su salud, que se había vuelto cada vez más delicada debido a su avanzada edad.
En marzo de este año se conoció que Cabezón, con aproximadamente 21 años, atravesaba un severo cuadro de insuficiencia renal que requería tratamientos permanentes, medicación y controles constantes. A pesar de las dificultades, Gabriela insistía en mantener sus rutinas y llevarlo a reencontrarse con la gente que lo había acompañado durante toda su vida. «Tratamos de que siga estando en compañía de lo que ha sido su vida», había expresado entonces.
Su historia movilizó innumerables campañas solidarias para costear tratamientos veterinarios, medicamentos e insumos. Incluso este año, la Municipalidad de San Luis decidió incluir a Cabezón en un álbum de figuritas destinado a promover la adopción responsable, un reconocimiento que reflejó el lugar especial que ocupaba en el corazón de los puntanos.
En su despedida, Gabriela agradeció a todos quienes formaron parte de la vida del animal: «Gracias a todos por acompañarlo, auxiliarlo, defenderlo y compartir un momento con este ser tan especial, al que le gustaba tanto estar rodeado de gente y ser parte de todo».
La Municipalidad autorizó que sus restos sean sepultados en el predio de la ex terminal, el lugar que Cabezón eligió como hogar durante sus últimos años. La despedida se realizará este miércoles a las 10:30, y quienes deseen darle el último adiós podrán acercarse para acompañar a quien, para muchos, fue el perro más querido de la historia reciente de la ciudad de San Luis.











