Prisión preventiva para la mujer policía acusada de matar a sus dos hijos

Marina Silva fue imputada por homicidio doblemente calificado por el vínculo y por alevosía agravado por el uso de arma de fuego y trasladada al Servicio Penitenciario Provincial bajo prisión preventiva. Así lo ordenó este miércoles la juez de Garantía N° 4 de la ciudad de San Luis, Natalia Lazarte Otero, quien dio por formulados los cargos contra la acusada de 30 años e hizo lugar a la medida coercitiva solicitada por la Fiscalía de Instrucción N° 4.

Las víctimas tenían 2 y 7 años y eran hijos de Silva. La mujer se desempeñaba como policía en la Comisaría N° 34 de Juana Koslay y el hecho ocurrió este lunes a la mañana en esa misma localidad, en la vivienda ubicada en la Manzana 7 del Barrio Fresnos Americanos.

En la audiencia de imputación, que se realizó en la Sala de Oralidad N° 2, la acusada se abstuvo de declarar y fue representada por el Defensor Oficial en los Penal N° 1, Carlos Salazar, quien presentó un hábeas corpus porque entendía que estaban vencidos los plazos de detención y pidió la inmediata libertad. Sin embargo, la jueza de Garantía lo rechazó.

Un mensaje de despedida

La fiscal adjunta Antonella Romagnoli detalló los hechos que fueron materia de imputación. “Silva y sus dos hijos se encontraban en su domicilio. Estaban durmiendo en una cama matrimonial, en una habitación ubicada al fondo de un pasillo. Fue allí que la acusada tomó su arma reglamentaria y se dispuso a darle muerte a sus hijos. Antes, había colocado una garrafa celeste, dejando abierta la llave de gas, produciendo la pérdida de gas y la somnolencia de sus hijos. Luego disparó contra el colchón del lado izquierdo a la altura de los pies de la cama, a los fines probar el correcto funcionamiento del arma. Después colocó una almohada y una toalla encima del rostro de sus hijos y les propinó dos disparos a quemarropa”.

Los menores presentaron un disparo en el pecho, del lado izquierdo, y otro disparo al costado derecho de la cabeza, a la altura de la oreja. La muerte fue inmediata.

“La imputada luego escribió una carta que decía ´ni Jonathan ni mi mamá me hicieron embargar el sueldo, yo sola me llene de deudas. Perdón, ya no pude más, no es culpa de nadie, pero necesito paz. Pa y Ma perdón, perdón por no segur más. No quiero que mis hijos sean una carga para nadie, los amo tanto que quiero que estamos juntos´. Luego dejo dos carteles, uno pegado a la puerta que da a la salida del patio que decía ´no entres´. Otro decía ´llama a la policía, no entres´. Silva luego se retiró del domicilio a las 10:40 horas, dejando la puerta cerrada y las llaves de ingreso tiradas en el piso, dejando entreabierta la puerta de la reja. Después  envío un mensaje al win de la cría 34 donde pedía que mandaran un móvil a la casa, que estaba la puerta abierta”, dijo Romagnoli.

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