Segundo juicio por Romina Aguilar: recusaron a dos juezas y el hijo se presentará como querellante
La defensa de Diego Lorenzetti hizo un planteo debido a que dos integrantes del Tribunal ya intervinieron en la causa previamente.
El Colegio de Jueces fijó para el 20 de este mes el segundo juicio por el homicidio de Romina Aguilar. La mujer de 32 años fue asesinada de dos disparos en la mañana del 30 de enero de 2016, en el barrio Faecap de la ciudad de San Luis. En 2020, Edivaldo De Oliveira Pereira y Leandro Vílchez fueron condenados a 22 años de cárcel por el hecho, mientras que el viudo, Diego Lorenzetti fue absuelto por el beneficio de la duda. Sin embargo, en 2021 el Superior Tribunal de Justicia anuló la sentencia y ordenó un nuevo debate.
Tras un sorteo, se determinó que el Tribunal estará integrado por Adriana Lucero Alfonso, Eugenia Zabala Chacur y Ariel Parrillis. Ante esto, la defensa de Lorenzetti, a cargo de Ramiro Rubio y Marcos Juárez, recusó a las dos magistradas. El principal argumento fue que ambas tuvieron intervención en la causa previamente.
Los letrados se ampararon en el nuevo Código Procesal y Penal, que establece que los jueces “no tienen ni pueden tener conocimiento de las probanzas que se encuentran acumuladas a la instrucción (PEX), como así también, no tienen acceso al sistema Iurix”. Y esto es “uno de los pilares del sistema acusatorio, pues permite sostener la garantía de imparcialidad de los juzgadores”.
Expusieron que Zabala Chacur y Lucero Alfonso se desempeñaban al momento del crimen como secretarias del juzgado Penal N°3, que estaba a cargo de Virginia Palacios, y que encabezó la investigación por el hecho.
Los abogados advirtieron que el juzgado llevó adelante “los llamados a indagatorias, diligenciando toda y cada una de las pruebas que sirvieron de base para la acusación, dispusieron y/o tomaron conocimiento de los procesamientos, las medidas de coerción y en idéntico sentido sentaron las bases de la acusación en contra de Diego Lorenzetti”.
“No solo conocieron todas las constancias de la causa, sino que además hasta tuvieron injerencia, conocimiento e incluso pudieron haber impartido el diligenciamiento de la prueba, que se recolectó durante la investigación”, apuntaron en la recusación.
En declaraciones a El Chorrillero, Rubio aclaró que “Lorenzetti entiende y sabe que se va a realizar un nuevo juicio, está a disposición de la Justicia y en cada acto que se lo cita ha comparecido. Pero como defensa entendemos que deben respetarse estas garantías”.
Otra de las complejidades que enfrenta el segundo juicio, que probablemente no se concrete en la fecha prevista, es que De Oliveira Pereira se encuentra en calidad de prófugo. El fiscal de Juicio, Fernando Rodríguez solicitó en noviembre que se conforme una comisión para buscarlo en Brasil, de donde es oriundo. Sin embargo, esto no se concretó.
El jueves el fiscal insistió con el pedido. Al mismo tiempo, planteó que el 20 de febrero tiene otro debate oral y a la misma hora.
Por otro lado, Rubio se refirió a las declaraciones que dio días atrás el abogado querellante, Federico Farías, donde consideró que el autor intelectual del homicidio estaba dentro del círculo íntimo de Aguilar.
“Fueron dichos desafortunados de alguna manera. Diego nos lo planteó, que se hizo referencia a que dentro de la casa estaban el padre Diego y el hijo Hernán. El hecho de que se lo vincule a un chico que en ese momento tenía 15 años y que no está en la causa ni siquiera como imputado, entendemos que es desafortunado”, sostuvo.
En este sentido, transmitió que el hijo de la víctima busca constituirse como querellante en la causa: “Amén de que él cree en su padre, también necesita saber qué fue lo que pasó con su madre y quiere presentarse en la causa. Entiendo que está entrevistándose con distintos abogados de la provincia y también está buscando por fuera”.
Fuente: El Chorrillero











