Adolfo Rodríguez Saá: «Con mi hermano estamos distanciados, pero el diálogo político siempre es posible»
En una entrevista periodística en la peatonal capitalina, el exmandatario analizó la crisis industrial de la provincia, marcó distancia del equipo de gobierno actual y dejó una puerta abierta al reencuentro familiar y político: «Debemos dialogar todos los dirigentes», sentenció.
La presencia de Adolfo Rodríguez Saá este jueves en el centro de la ciudad capital no pasó inadvertida. En un contacto directo con la prensa local, el exgobernador y expresidente de la Nación lanzó definiciones de alto impacto que recorren desde la nostalgia por la Promoción Industrial hasta el dolor personal por el distanciamiento con su hermano, Alberto Rodríguez Saá.
El declive industrial: «Se perdieron 14.000 puestos»
Rodríguez Saá inició su análisis con una fuerte crítica a la situación económica y productiva de San Luis, comparando las cifras de su gestión con el presente. «Cuando yo gobernaba había 25.000 empleados industriales en el 2001; en este 2026, luego de varios gobiernos, hay entre 11.000 y 14.000. Se perdieron miles de puestos industriales en estos últimos 20 años y todos tienen su cuota de responsabilidad», disparó.
Para el dirigente, esta caída se refleja directamente en el consumo local: «Los comercios están todos vacíos porque la gente no tiene poder adquisitivo».
Respeto institucional y futuro electoral
Al ser consultado sobre la conformación del gabinete del gobernador Claudio Poggi, Adolfo mantuvo una postura de respeto, aunque con matices. «El Gobernador tiene todo el derecho a tener el equipo que él considere adecuado para el momento. Yo trato de contribuir a veces hasta con mi silencio para lograr que las instituciones funcionen lo mejor posible», afirmó.
Sin embargo, dejó claro que el acuerdo político sellado hace tres años tiene fecha de revisión: «Seguramente la próxima elección, ante un nuevo mandato, tendremos que conversar». ¿Candidato propio de Todos Unidos? «Por supuesto que sí».
El vínculo con su hermano
Al ser consultado por la relación con su hermano Alberto, Adolfo separó lo afectivo de lo dirigencial: «Estamos distanciados, lamentablemente y con mucho dolor para mí», confesó. No obstante, aclaró que esa situación no debería ser un obstáculo para la construcción política: «En lo político, el diálogo siempre es posible y no tiene nada que ver lo personal con lo político. Creo que podemos dialogar y debemos dialogar todos los dirigentes».
Fuente: foto captura y audio MegaCable











