Muerte en el paraje San Miguel: Fiscalía imputó al presunto homicida de un hombre de 42 años
La situación procesal de Emiliano Gatica, un albañil y hachador de 36 años, se resolverá luego de los ocho días de prórroga que solicitó su defensa y a la que hizo lugar la jueza de Garantía N° 4 de la Primera Circunscripción, Luciana Banó. Para la Fiscalía de Instrucción N° 6 es el principal sospechoso del homicidio de Carlos Pavón Velazco, de 42 años, a quien le habría disparado desde atrás, a la altura de la nuca, con un revólver calibre 32 para luego descartar el cuerpo en una canal de riego, en el paraje San Miguel que conecta Quines con Candelaria.
Una pareja que paseaba por el lugar encontró el cuerpo de la víctima el sábado 3 de octubre al mediodía. De acuerdo con el informe forense, la muerte se había producido dos horas antes, aproximadamente entre las 10 y las 10:30. La fiscal Linda Maluf atribuyó a Gatica el delito de homicidio agravado por alevosía, en calidad de autor, y solicitó en la audiencia de formulación de cargos realizada este jueves, que permanezca en prisión preventiva durante 120 días, mientras avanza la investigación penal preparatoria.
Gatica se abstuvo de declarar y su defensa, ejercida por María de los Ángeles De Pascuale y Alfredo García Garro, hicieron uso de la prórroga prevista en el artículo 40 de la Constitución Provincial por el término de ocho días, con el objetivo de analizar las actuaciones y trabajar sobre la situación procesal de su asistido.
Según la teoría del caso que presentó Maluf, quien estuvo acompañada por la fiscal adjunta Roxana Alcaraz, la secuencia que terminó con la muerte de Pavón comenzó durante la madrugada del sábado, después del baile realizado en el Club Santa María de Quines. Al finalizar, Gatica invitó presuntamente a dos amigos a continuar la noche en su casa. Eran aproximadamente las 4:50 de la madrugada.
Tres disparos y una amenaza
Uno de los primeros episodios destacados por la Fiscalía ocurrió en la vivienda de Gatica, cuando, el imputado ingresó a una habitación, extrajo un revólver calibre 32 que tenía oculto dentro de una media y realizó tres disparos hacia el exterior desde una ventana. “En ese momento y con tono desafiante el aquí imputado dice ´acá mando yo, acá no pasa nada´. Y para demostrar su poder sobre el resto, carga tres balas en el tambor, se asoma por la ventana de su domicilio y efectúa tres disparos hacia el exterior. Acto seguido, recoge las vainas y las tira a la basura”, dijo Maluf.
Luego se retiraron a la casa de una amiga. Eran las 6:50.
El encuentro con Pavón
Mientras tanto, Pavón había pasado parte de la madrugada en un pool de Quines y luego se dirigió junto a la casa de una amiga. Allí se encontró con Gatica y con otras personas y continuaron con la ingesta de alcohol, según lo narrado por la fiscal.
Para las 8 de la mañana, cuando la propietaria de la vivienda les pidió que se retiraran porque quería descansar, en el lugar se encontraba Pavón, Gatica y dos personas más. Los cuatro decidieron continuar la jornada en la casa de Gatica. Previo a esto, el imputado y la víctima, oriunda de Colombia, tuvieron algunos roces.
Según la investigación, Pavón se trasladó en su motocicleta y Gatica, con los otros presentes, lo hicieron en una Ford Eco Sport roja, propiedad del imputado. Una vez en el domicilio de Gatica, ubicado en Quines, continuaron bebiendo en un sector del patio. Allí se habría producido una discusión entre el sospechoso y la víctima relacionada con cuestiones de dinero y con una disputa acerca de quién tenía mayor autoridad o antecedentes.
La Fiscalía señaló que, en medio de esa tensión, Gatica ingresó nuevamente a la vivienda, tomó el mismo revólver calibre 32 y se lo apoyó en la sien izquierda a Pavón mientras lo amenazaba. Según el relato de Maluf, le dijo: “No te hagas el piola, colombiano, acá mando yo”. Pavón habría respondido que no tenía miedo y la situación, al menos momentáneamente, se calmó.
El momento del disparo
La Fiscalía ubicó el momento central de la imputación alrededor de las 9:30 de la mañana. Luego de que dos de los integrantes del grupo se retiraran para comprar chorizos para hacerlos en la parrilla y posteriormente uno de ellos abandonara la vivienda, quedaron en el domicilio Gatica, Pavón y otro hombre identificado en la investigación como testigo.
De acuerdo con la hipótesis fiscal, Gatica ingresó nuevamente a la casa, tomó el revólver y regresó al patio. La imputación sostiene que Pavón se encontraba sentado y de espaldas cuando Gatica se colocó detrás de él y efectuó un disparo a 50 centímetros de distancia en la zona de la nuca, provocándole la muerte. El tercer integrante de esa mesa se retiró inmediatamente de la vivienda por temor, y dejó a Gatica junto al cuerpo de Pavón.
Un recorrido de 10 kilómetros
Después del disparo, siempre según la teoría presentada por la Fiscalía, Gatica habría cargado el cuerpo de Pavón en su Ford Eco Sport y se habría dirigido hacia un canal de riego revestido ubicado en la zona de San Miguel, a unos 10 kilómetros de Quines. Allí habría arrojado el cuerpo y regresado posteriormente a su domicilio. La Fiscalía describió luego una serie de acciones que tuvieron como objetivo eliminar rastros y dificultar el esclarecimiento del homicidio. Entre ellas, mencionó la limpieza de la casa, el lavado de la camioneta utilizada para trasladar el cuerpo, el retiro de una cámara de seguridad ubicada en el patio donde habría ocurrido el homicidio y el posterior intento de deshacerse de distintos elementos vinculados con la investigación.
La cámara de seguridad, según explicó Maluf, habría sido arrancada del lugar y posteriormente quemada en un horno de barro ubicado en otro inmueble. También se investiga el descarte de la motocicleta de Pavón en un descampado. “Y luego de eliminar todos los rastros, hacer toda la limpieza que hizo en su domicilio y en el vehículo, el lunes a la madrugada, aproximadamente, agarra la camioneta Ford Eco Sport, la lleva y la guarda toda tapada en un domicilio ubicado en calle Sarmiento a unos 500 m de distancia de su domicilio”, narró Maluf.
La fiscal enumeró durante la audiencia distintos elementos incorporados hasta el momento a la investigación: actas de procedimiento, informes policiales, entrevistas a testigos, documentación de Criminalística, actas de levantamiento del cadáver, informes médicos y registros vinculados con los vehículos y movimientos realizados durante las horas previas y posteriores al homicidio. Entre los elementos secuestrados durante el allanamiento realizado en el domicilio de Gatica se mencionaron cinco vainas servidas, un proyectil calibre 32, documentación de la Ford Eco Sport, una reposera con manchas de sangre y colillas de cigarrillos.
El martes 6 de octubre, personal de la División Homicidios recibió el aviso de una mujer que manifestó haber visto a Gatica en las inmediaciones de la cancha del Club Santa María. Según relató la Fiscalía, cuando los policías llegaron al lugar, el imputado intentó escapar saltando una medianera de aproximadamente dos metros. Fue interceptado del otro lado y finalmente detenido.
Una investigación que continúa
Al solicitar la prisión preventiva, la fiscal Maluf sostuvo que todavía resta producir una importante cantidad de evidencia, entre ella entrevistas a testigos, relevamiento y análisis de cámaras públicas y privadas, pericias de Policía Científica, estudios de ADN, pericias sobre teléfonos celulares, análisis de muestras hemáticas y distintos informes vinculados con la víctima y el imputado.
La representante del Ministerio Público Fiscal fundamentó el pedido de prisión preventiva en la existencia, a su criterio, de riesgo de fuga y peligro de entorpecimiento de la investigación. En particular, señaló como indicadores de esos riesgos las acciones que la Fiscalía atribuye a Gatica después del homicidio para ocultar rastros y evidencia, además de la necesidad de preservar los testimonios de personas de la localidad que todavía deben ser entrevistadas.












