Preocupación en la Escuela de Nogolí por un nuevo caso relacionado con drogas
En la mañana de este martes, un episodio ocurrido en la Escuela N°25 “Justo José de Urquiza” volvió a encender las alarmas en esta pequeña localidad del norte puntano. Una estudiante adolescente fue sorprendida con un envoltorio de marihuana entre sus pertenencias, en un contexto que pone nuevamente en evidencia la grave situación de consumo de sustancias prohibidas y peligrosas entre los jóvenes.
El hallazgo se habría producido cuando el envoltorio cayó accidentalmente al suelo, siendo advertido por compañeros que alertaron a dos docentes. Desde la institución se activó el protocolo previsto por el Ministerio de Educación, dando inmediato aviso a la policía, que tomó intervención. Las autoridades escolares evitaron brindar declaraciones formales, aunque confirmaron el hecho y señalaron que el caso ya está en manos de la justicia.
Un antecedente reciente y preocupante
Este no es el primer caso que involucra a estudiantes de la misma institución. Según trascendió, hace poco más de un mes se produjo un episodio similar, también relacionado con el presunto consumo de marihuana por parte de adolescentes dentro del establecimiento. Sin embargo, en aquella ocasión no se logró secuestrar ningún elemento. La denuncia de algunos estudiantes sobre el supuesto porte de cigarrillos con sustancias ilegales por parte de compañeros no pudo ser comprobada por las autoridades escolares aunque tomaron también intervención en el hecho activando el mismo protocolo.
La diferencia esta vez es clara: “En este caso sí se pudo corroborar. Las autoridades se hicieron de la prueba”, indicaron diversas fuentes.
Un problema crónico y enquistado
Con cerca de 1.500 habitantes, Nogolí lleva años lidiando con graves problemáticas sociales vinculadas a las adicciones. Al consumo de alcohol y las drogas, se suman otras formas de dependencia: juego y apuestas indebidas, que se han hecho presentes incluso en los sectores más jóvenes de la población. Todo eso sumado a patologías de depresión, hechos de suicidio; en una localidad con falta de un horizonte laboral y desarrollo profesional, y de contención social adecuando. Un combo que desencadena también en violencia, entre otras aristas que se observan en una sociedad que mira estupefacta cómo se acrecienta la problemática sin sensación de mejora.
“Lo más dramático es que se ha naturalizado el consumo. Ni los chicos ni muchos adultos lo ven ya como algo fuera de lo normal”, expresó un habitante del lugar con tono de preocupación. “Y eso nos desarma, porque no sabemos cómo revertirlo”.
Desde la comunidad educativa y entre los vecinos de bien hay una sensación creciente de impotencia. Muchos señalan la falta de acción policial efectiva y cuestionan que, en un pueblo tan pequeño, sea tan difícil detectar y frenar estas situaciones a tiempo.
“Es un pueblo donde todos se conocen. Da qué pensar que no se pueda hacer nada”, resumió una madre que pidió no ser identificada.
Llamado urgente a la acción
El nuevo episodio en la Escuela N°25 pone en evidencia que la problemática de las drogas no es esporádica ni puntual en Nogolí. Por el contrario, todo indica que se trata de un fenómeno sostenido en el tiempo, cada vez más naturalizado y que afecta directamente el entorno educativo y social.
La comunidad espera que, esta vez, el caso no quede en el olvido. La protección de los jóvenes, la prevención y la acción real parecen ser tareas urgentes para una localidad que, pese a su tamaño, enfrenta desafíos muy complejos.
*Imagen ilustrativa web











